Radio San Borja, Lima, mar. 10.-La Presidenta de la Nación Argentina, Cristina Kirchner, recibió a la cúpula de la central obrera en Olivos e insistió con echar mano a los dólares del Banco Central para pagar a los acreedores privados. Le pidió "racionalidad" a la oposición.
Como lo viene haciendo desde que firmó el polémico y ya derogado decreto del Bicentenario, la presidenta Cristina Kirchner volvió a defender el uso de las reservas del Banco Central para pagar la deuda en manos de los acreedores privados. Esta vez - y mientras negocia con la oposición en el Senado- fue frente a la cúpula de la CGT, los independientes y los llamados "Gordos" de la central obrera.
En un almuerzo organizado en la Residencia de Olivos, Cristina volvió a repetir una y otra vez el mismo argumento que viene esgrimiendo hace semanas: la baja tasa de interés que le pagan en Basilea por las reservas del Central -0,5 por ciento- y las altas tasas –entre el 14 y el 16 por ciento según dijo- que debería pagar si tiene que salir a pedir dinero prestado para pagar a los tenedores privados de deuda en vez de usar los fondos de la entidad monetaria.
Acompañada por los ministros de Economía, Amado Boudou, de Producción, Débora Giorgi y otros funcionarios, Cristina recibió a la cúpula de la CGT, encabezada por Hugo Moyano, a los independientes y hasta a los "Gordos", opositores del líder sindical. Allí, le pidió "racionalidad" a la oposición, mientras el kirchnerismo negocia en el Senado para que no haya cambios en la Comisión bicameral que controla a los decretos de necesidad y urgencia, como el que firmó para disponer de reservas del Central.
Tras llamar a un "acuerdo del Bicentenario" en el que fuerzas políticas, sociales y empresariales apoyen el "desarrollo de mercado interno", Cristina dijo que este acuerdo debe tener como presupuesto "la certeza de que el desarrollo del mercado interno es condición sine qua non de cualquier proyecto en la Argentina para que haya viabilidad institucional y social".








